Se dice que cada 2,5 segundos una rubia es engañada para quitarse las bragas... En esta segunda entrega de La peligrosa vida de las rubias. Las rubias están convencidas, entre otras cosas, de que chupar pollas ayuda a combatir las enfermedades de las encías. Más vale que estas rubias tengan cuidado. ¡Se calcula que el 99,5% de la población rubia será follada por el culo antes de que acabe el año natural!
Seguro que algunos de vosotros creéis realmente que las mujeres son igual de inteligentes que los hombres... sólo porque seáis capaces de encontrar una mujer con un cociente intelectual superior a 130 no significa que, por término medio, se acerquen a la población masculina. Aunque no estés de acuerdo, no puedes creer que las rubias sean iguales, ¿verdad?
Puede que no sea capaz de sumar números de dos cifras en su cabeza o de deletrear la palabra gato todas las veces sin falta, pero seguro que sabe chupar una polla y la baba que sale de su boca junto con el semen que se vierte en ella ciertamente lo demuestran.
Sophia es en realidad una de las rubias más inteligentes que jamás hayas conocido, aunque eso la sitúa en el 10% inferior de los intelectos en general... pero a quién le importa mientras esté dispuesta a cabalgar sobre tu polla en la posición inversa a caballito, como hace aquí.
Pensó que su hombre la había engañado y, en realidad, lo había hecho, pero cuando le dijo que no podía haberla engañado porque si lo hubiera hecho la otra chica seguiría aquí... no tuvo forma de discutir su razonamiento. Zorra estúpida.
Esta tía se cree la puta doctora Dolittle. El tío la ha convencido de que su polla es un animal en el sentido de que, como es una amante de los animales, si se la mete en la boca probablemente encuentre la forma de poder hablarle. Por desgracia, la única palabra que ha podido pronunciar es "mugargleabra" porque tiene la boca llena.
En lugar de darte algo de material entre bastidores para terminar la película, consiguieron una rubia tonta más para que se la follaran a cambio de dinero. Estas tías son tan fáciles de conseguir que tenía más sentido añadir otra en lugar de intentar explicar lo que significaban las secuencias entre bastidores a las estúpidas zorras que protagonizaron la película inicialmente.