Tres flamantes chicas blancas son pisoteadas en sus agujeros por homeboyz negros que protegen su territorio y buscan una reparación por su parte... que se pagará en acción de garganta y golondrinas.
Candy Cotton es el típico caramelo de brazo con el que les gusta pasearse a la mayoría de los gángsters. Con grandes tetas y larga melena rubia, está estupenda con un abrigo de piel y aún mejor con una gruesa capa de semen por toda su bonita cara.
El novio de Blaza se metió en un lío cuando no pudo reunir el dinero para pagar sus deudas. La elección era sencilla: el culo de ella o el de él. Ella dio un paso al frente y pagó el precio más alto, ya que una banda de tíos negros le dieron una lección enviando a su chica de vuelta a casa, ¡demasiado suelta para que su polla volviera a utilizarla!
Esta chica quería convertirse en un colchón de la banda, el tipo de puta que merodea por el cobertizo esperando a que los homeboyz se pasen por allí necesitados de un lugar donde dormir o donde dejar algo de semen. Hace todo lo que puede para presentarse y ganarse su respeto.